Vida retirada, de Jorge Andrade (Literatura)


Por Pamela Neme Scheij.

Vida retirada, novela de Jorge Andrade, pone play en el intelecto más racional y en los sentidos más primarios del lector que la toma entre sus manos, la sigue con sus ojos, el mismo que espera un próximo capítulo donde cada fragmento de historia continúe.

Debajo de París están sus cloacas. En ellas, los caminos, las casas, otra ciudad; bajo tierra, bajo la sociedad moderna europea, dinámica, magnífica, hipócrita y segregadora. Pero no es en estas casi seiscientas páginas donde se expande esa ciudad sobretierra, sino que, justamente en ellas, se cuentan sus cimientos, sus túneles fluviales, un espacio subterráneo que  alberga a quienes ya no quieren o ya no pueden pertenecer al sistema de vida que la modernidad ampulosa ofrece y luego, determina. 

Debajo de París: los exiliados y los clochards. Los que se fueron y los que fueron idos. Quienes, esperanzados, decidieron rearmar su propia vida en la reorganización de una nueva sociedad más equitativa y amable de espaldas y en contraposición a “la sociedad”. Quienes no tuvieron más opción que una posible y recortada resurrección en el espacio oculto del subsuelo, con la escasez y la derrota, con la ilusión y el absurdo cotidiano, armando una comunidad sin planificación, corrupta, disgregada, temerosa, una reproducción patética de la misma comunidad urbana de la que fueron victimarios primero, víctimas después, expulsados finalmente.


La novela narra la vida cotidiana de ambos grupos en las cloacas parisinas con un nivel de descripción que da cuenta de un trabajo literario dedicadísimo; incluso hasta dejar al lector con medio ser en querer más y más detalles de este o aquel personaje, de este o aquel lugar, de cada situación presentada y con su otra mitad, en la urgencia de saber qué ocurrirá con unos y con otros, en sus rutinas, en sus logros intelectuales y tecnológicos (los exiliados hacen gala de ellos), en sus relaciones humanas, amorosas, fraternales, en sus enemistades, en sus vínculos de autoritarismo y sumisión, o bien de solidaridad, en sus mentiras, en sus corazones esperanzados.

No vivimos en las cloacas…bueno, al menos no yo, ni conozco a quienes sí, y por eso, creo que este universo narrado es insólito, al comienzo de la novela es ajeno, extraño. Sin embargo, cuando avanzamos en su lectura y nos codeamos con los personajes, sus actividades de cada día, sus deseos y declaraciones de guerra (las más íntimas y las interpersonales), vamos paulatinamente abandonando la extrañeza, el posible juicio, la expresión de asco. Nos vamos encontrando con la empatía, la comprensión y las analogías; la sociedad es toda una, hecha, rehecha, repleta de límites y de potencialidades, tanto arriba, como abajo del asfalto parisino. 

Interesante es cómo exiliados y clochards son, en gran parte, nacidos en otros países por fuera de Francia y, en muchos casos, por fuera de Europa misma. Sus pasados, en la geografía y la experiencia, son disímiles y, a la vez, se entrecruzan en el plano de las antiguas y raídas expectativas sobre sus propias vidas, las reales o las inventadas.  La modernidad del siglo XX, con sus avances y sus montañas de basura debajo de la alfombra, con las luces que encandilan y la falsedad de tanto brillo. Los que supieron escapar a tiempo y los que no tuvieron nada más que hacer en el lugar que alguna vez llegaron a ocupar. 

Las historias de cada personaje y cada comunidad en Vida retirada nos impulsa a los lectores a disfrutar de la invención de lo minúsculo y a la reflexión social y metafísica de la búsqueda del hombre por hallarse a sí mismo, en medio de las imposiciones familiares y culturales, en medio de los engaños o de la sinceridad como herramienta para sobrevivir en cualquier nivel de la tierra o de las aguas, en este mundo moderno. 


Jorge Andrade: Vida Retirada. Buenos Aires, Editorial Umbrales, 2014. 587 p.; 21x14 cm. ISBN 978-987-28820-8-2. Precio de tapa: papel $195; e-book $95.