Revista Lucarna

Una Mirada sobre las artes emergentes

Poesía + Fotos para todos los gustos

Se pueden leer, pero también mirar

Libros para leer en otoño

En la arena, el pasto... o el asiento del colectivo

Usted Está Aquí, de Natalia Chami y Romina Bulacio Sak

Entrevista a las creadoras de esta impredecible experiencia teatral

Lunas Cautivas – Historias de poetas presas, de Marcia Paradiso

Documental sobre tres mujeres, tres historias y un penal

Ida, de Pawel Pawlikowski (Cine)



Por Mario Henao.

Hay temas de los que no se puede dejar de hablar. Temas que aparecen con tanta recurrencia que la idea de que ya no se puede decir nada nuevo sobre ellos es constante. Sin embargo, se imponen, porque más que temas son traumas, y como tales, aparecen sin avisar. El retorno a lo reprimido es inevitable. Y no hay trauma más profundo para la sociedad europea del siglo XX que la Segunda Guerra Mundial. Se han hecho películas, novelas, series, cuadros, obras de teatro y se seguirán haciendo por mucho tiempo, porque nunca se alcanzará a dar cuenta ni se podrá decir qué fue exactamente lo que se vivió en ese episodio lamentable. El trauma reaparece y trata de formularse en diferentes discursos, pero cada nuevo texto es un desplazamiento más, una capa sobre el trauma y una muestra de la inaccesibilidad de la experiencia de la que se originó.

Ida, película de Pawel Pawlikowski, es una nueva intención de exponer otra de las consecuencias de la guerra: la ausencia de origen que viene de la mano con la imposibilidad de definir una identidad, y por tanto, de contar la historia de quién es uno. Ida, una chica polaca, huérfana, ha seguido el camino de la fe católica en la Polonia de la posguerra. Ella es ignorante de su pasado y su interés está dirigido solo hacia la vocación religiosa. Pero el pasado surge como un obstáculo siempre, esa es la función del trauma, generar una detención que obliga al sujeto a preguntarse por su historia. Ida tiene que ir a lo de su tía, que le revela su origen judío. Origen que explica su orfandad y que solo puede transformar todo lo que ella es hasta ahora, una novicia en camino de hacer los votos religiosos. Por eso ella y su tía emprenden un viaje para reencontrarse con la identidad, saber quiénes fueron sus padres y por qué ella sigue viva. 


Solo cuando finaliza la guerra los sobrevivientes experimentan el trauma. Su culpa es la de seguir vivos, pues esa vida significa casi una traición, sobreviven los cobardes o los que traicionan. Ese es el profundo drama de la mujer que lleva a Ida a buscar la tumba de sus padres: conoce su historia, sabe quién es, y eso, la culpabiliza por su bienestar actual. Ida, por su parte, se expone como una culpable ignorante. Su vida fue posible solo a causa de perder toda su historia. Ella no es judía, es una huérfana, una mujer sin identidad propia, su existencia es solo una reacción, una consecuencia, nunca una decisión. Ella se salva de morir por ser una recién nacida y por ser mujer, pues nada la marca a ella como judía, a diferencia de su primito, quien sí muere asesinado porque lleva la marca de su identidad. Así, la identidad no solo viene dada por una tradición histórica, sino que es incorporada y solo se salva quien no puede ser marcado, identificado.

La tía de Ida no soporta su propia vida: una juez de la Polonia comunista que sentencia su propia muerte para expiar la culpa que la vida le significa. Ante esa muerte, Ida solo puede preguntarse por su propia culpa, y es imitando los hábitos libertinos de su tía como finalmente puede confirmar su único terreno de identidad, la vocación.


Son esas las secuelas de una guerra de tal magnitud, la de seguir teniendo consecuencias a pesar de que hayan pasado muchos años. Porque el trauma está ahí, siempre listo a aparecer. Ida es otra vez el trauma, otra vez la experiencia imposible de la vida de la posguerra. Y no parece haber fin a la formalización de esa experiencia, no parece haber manera de superar el trauma.

Ficha técnico-artística:

Actores: Agata Kulesza, Agata Trzebuchowska, Joanna Kulig, Dawid Ogrodnik, Jerzy Trela, Adam Szyszkowski, Artur Janusiak, Halina Skoczynska, Mariusz Jakus.
Director: Pawel Pawlikowski
Guionista: Pawel Pawlikowski, Rebecca Lenkiewicz
Productor: Eric Abraham, Piotr Dzieciol, Ewa Puszczynska
Música: Kristian Selin, Eidnes Andersen
Fotografía: Lukasz Zal, Ryszard Lenczewski
Montaje: Jaroslaw Kaminski
 
Datos técnicos:
País: Dinamarca, Italia, Polonia
Género: Drama
Duración: 80 minutos
Año: 2013


Comprensión de la música contemporánea (Curso-Agenda)


Para todos los que quieran adentrarse al mundo de la música, el Laboratorio de Investigación y Producción Musical del Centro Cultural Recoleta (Junín 1930) los invita al curso Comprensión de la música contemporánea, dictado por el compositor Javier Leichman, con entrada libre y gratuita.

En él, el público en general podrá ser parte del análisis de las razones que a lo largo del siglo produjeron una aventura inédita para el oído y el pensamiento. 

Los encuentros serán cuatro, los días viernes 27 de junio y 4, 11 y 18 de julio, de 19:00 a 20.30.

A continuación te detallamos los temas que se abordarán en el programa del curso:
Los inicios.
Los conceptos  musicales de la era antigua.
La música eclesiástica. Primeras formas de  escritura.
Aparición del concepto de obra musical. Primeros compositores.
Las ideas en el Barroco, Clasicismo y Romanticismo.
El pensamiento revolucionario en el SXX.
Las vanguardias de principios de siglo. La posguerra.
Música y Tecnología. Ampliación de los horizontes estéticos.
La diversidad musical del presente.

Un poco sobre Javier Leichman
Profesor Nacional de Música, estudió con Francisco Kröpfl y Oscar Edelstein. Desde 1995 trabaja en el LIPM (Centro Cultural Recoleta) del cual es actualmente Jefe. Fue becado por la Fundación Antorchas y el Fondo Nacional de las Artes; recibió encargos de composición del Instituto Internacional de Música Electroacústica de Bourges y del Fondo Nacional de las Artes; obtuvo el premio Juan Carlos Paz por la obra Piedra, papel y tijera y el Premio Municipal por Todo bajo control.

Recientemente fue invitado al Festival del Conservatorio Santa Cecilia de Roma para presentar sus obras y dar una conferencia sobre música electroacústica en la Argentina.

Informes: lipm08@gmail.com.

Foto: ©Frederik Magle Music/Creative Commons                                            
                                              

Iván y los perros, de Hattie Naylor (Teatro)


Por Victoria Cestau.

Salí del teatro El Extranjero con la sensación del famoso “eterno retorno”, de un “volver al origen”, de encontrar “un punto cero”. 

Atravesados por el ritmo acelerado de estos tiempos globales que corren,surgió nuevamente la pregunta,aparentemente más sencilla, que nos podemos hacer: ¿Qué se necesita para hacer teatro? 

Y el teatro claramente necesita a su público y a su director, pero convengamos que la pieza fundamental se llama actor. En esta obra, queda plasmada no solamente la respuesta a esta pregunta, sino que se deja traslucir la elección a conciencia de hacer teatro desde la actuación. Y eso es producto de que más allá de los recursos utilizados, la obra se sostenía porque el actor estaba presente. La decisión de la dirección apunta a mostrar el lugar central del actor. Lugar que no siempre es prioridad para los directores.


Un texto que cuenta con la traducción de Alejandro Tantanian, nos invita a re pensar el lugar del hombre como animal ancestral y cómo es posible sobrevivir ante un mundo perverso que colapsa por un sistema económico devastador durante la década de los noventa.

“En el mundo no hay felicidad solo en su cálida piel blanca”, dice Iván que sólo parece encontrarse junto a sus perros. Después de que lo ha perdido casi todo queda la extraña forma de seguir adelante y poder contemplar el cielo maravilloso. Una puesta despojada y oscura, desnuda la trama de una historia cruda, fusionando varios recursos, que si bien no son nuevos en el teatro, se logran de una manera armoniosa y efectiva ya que se encuentran muy bien logrados: la paleta de colores, los juegos de luces y sombras, movimientos y pausas, distintos niveles del escenario donde habita el personaje.  


Una ciudad lejana, estéticamente atractiva bajo el uso del dispositivo audiovisual en permanente diálogo con la música en vivo. Un refinado diseño de sonido; un piano que nos transporta a otras locaciones como el cine mudo, nos hace sumergirnos en las noches más densas de Moscú.

El protagonista Emiliano Dionisi, un actor entregado y entrenado nos sabe llevar por el relato de un niño. Un texto con muchas imágenes y estados del actor muy bien alcanzados. 

Bajo el frío de la nieve todo se tiñe del blanco de la muerte y se huele el miedo… ¿qué hacer? Correr como los perros y saber morir como ellos. Al fin y al cabo lo que nos queda de humanos es puramente instintivo y animal.

Sábado - 21:00 hs 
Teatro: EL EXTRANJERO
Valentín Gómez 3378
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Reservas: 4862-7400
Entrada: $ 100,00 / $ 70,00 


Ficha técnico-artística:

Autoría: Hattie Naylor
Traducción: Alejandro Tantanian
Actúan: Emiliano Dionisi
Voz en Off: Denis Ilchik, Valeria Maltseva, Katerina Pantiukhina, Alekseyev Vyacheslav
Diseño de vestuario: Merlina Molina Castaño
Diseño de espacio: Mariano Stolkiner
Diseño de luces: Julio Lopez
Diseño sonoro: Gustavo García Mendy
Audiovisuales: Julián Rur
Música original: Gustavo García Mendy, Mariano Stolkiner
Operación de sonido: Gustavo García Mendy, Mariano Stolkiner
Fotografía: Guido Piotrkowski
Ilustrador: María Chevalier
Diseño gráfico: Sebastián Ezcurra
Asistencia de dirección: Merlina Molina Castaño, Rodrigo Mujico
Prensa: Daniel Franco, Paula Simkin
Producción ejecutiva: Sebastián Ezcurra
Producción general: El Balcón De Meursault
Dirección: Gustavo García Mendy, Mariano Stolkiner

Messi, por Ezequiel Vila desde Himnos Nacionales (Poesía)

Messi, el 10. ©Calcio Streaming/Creative Commons
 25 Poetas  fueron convocados  para escribir sobre los jugadores elegidos por Sabella(... y Tévez). El resultado fue la Antología definitiva sobre la selección argentina en Brasil, Himnos Nacionales, que podés leer o descargar desde Años luz editora. Acá te dejamos un adelanto.

Messi, por Ezequiel Vila

Qué bien se te ve pisar
el pasto del Maracaná
qué bien se te ve
mirando ese suelo
ajeno a la multitud
que posa los ojos sobre vos
y solo sobre vos.


Qué alegría recordar

esos tres goles a Brasil
en un amistoso que solo sirvió
para armar promos de TyC
y alimentar la fe
de que vas a poder,
¡cómo no vas a poder!


Cómo no lo vas a lograr

si vos todo lo superás
si hasta aprendiste a entonar
las estrofas del himno nacional.

Messi,
©alegermino/Creative Commons

Messi, la patria abre sus ojos como un depredador
relamiéndose ante tus apiladas
el público tiene en la mirada
todo el deseo que le falta a la tuya.


Messi, los dientes están afilados, la quijada babeante

Olé el aliento de esa hinchada embozada, Messi.
Olé, olé.


¿Se te eriza la nuca, Messi, cuando escuchás ese fervor?

¿Pensás acaso
en los Platini
los Di Stefano
los Cruyff?


Sé que una bestia oscura devora en tus pesadillas

los sueños de gloria, Messi.
En el fondo de tu cabeza se esconde un monstruo
que también piensa.
Messi y el Otro Messi
ambos luchan en noche muda
pero el Otro es tan gigante
¡ah!


Messi, 



¿Tu corazón se encoje cuando Iniesta

te invita a su casa a comer
y sabés que sobre la repisa
va estar
la vas a ver
la medalla que todo el mundo
quiere que tu cuello
llegue a sostener? 


Messi. ©lightscripture/Creative Commons
¿Recusás internamente el cumplimiento
del que han marcado como tu deber?
Es tentador cumplir con toda la rebeldía
que te exigen por compararte con otro diez
dejando a los ingratos con las manos vacías.


Messi,

los músculos de la fiera están tensos,
las luces del estadio lo excitan,
¡cuidado!


Pero tranquilo,

que el desasosiego es enemigo del gol,
la turbación mueve la pelota
peor que pozo en el pasto.
Ningún campeón abrazó la congoja
excepto quizás Valdano
pero jamás un líder
un líder, ¡ah!
Messi
¡un líder!


Si cumplís tu destino manifiesto

cuánto me gustaría que al momento de la prensa
y los flashes
los mandes a todos a la mierda,
se las cobres,
aunque todo lo tengas.
La boca abierta del mundo.
Cuánto me gustaría que reemplaces esa voz
de alumno que no estudió
y que a tus labios los manejen tus pies.
Una noche, Messi, una noche.
Esa noche.


Messi,

la bestia es salvaje pero sabe
sabe que ya tenés 26
que la estepa rusa puede ser
el Azteca de un soldado curtido
pero que esa no puede ser tu historia.
La bestia tiene hambre pero piensa,
como bestia
pero piensa.
Quiero ser como Messi. ©Yesudeep Mangalapilly/Creative Commons


Messi,

los chicos están hartos
de verte levantar la copa
renderizado por los sistemas japoneses
del PES.
Los chicos quieren el poster
la foto
los botines.
Los chicos,
el capital internacional,
las bolsas del mundo,
todos están atentos a tus pasos.
Son muchos posters
muchas fotos
muchos botines.


Messi,

la imaginación colectiva del globo
urde ensueños en los que sos protagonista.
Fantasmagorías, quimeras
más monstruos,
todos sobre vos.


Messi,

todos las miradas, Messi,
y vos mirás el pasto.
Messi,
¡ah!


Un poco sobre Ezequiel Vila 

Nació en 1987 en la maternidad del Hospital del sindicato Obrero Textil de Parque Patricios, donde ahora funciona un hospital psiquiátrico. Estudió en la facultad de Filosofía y Letras de la UBA (mejor conocida como Puán), es profesor de enseñanza media, investigador amateur, co-editor de la Revista Luthor y miembro del colectivo editorial EDEFYL. Desde 2007 (es decir, desde sus inicios) participa del espectáculo de poesía, música y performance Medias y Sombreros. Vive en Temperley pero es hincha de Banfield. Una tortuga muerta llega a la orilla de Playa Grande es su primer libro.


Fotos:

1.©Calcio Streaming/Creative Commons
2. ©alegermino/Creative Commons
3. ©lightscripture/Creative Commons
4. ©Yesudeep Mangalapilly/Creative Commons

En corral ajeno, de Soledad Manes (Teatro, Entrevista)



Las plataformas de financiamiento colectivo son un fenómeno relativamente nuevo, pero rotundamente instalado. Pareciera que siempre estuvieran ahí, puede que en parte por su lógica propuesta: hacer una vaquita para que los proyectos despunten.

Así, si se explora cada una (Ideame, Kickstarter, Indiegogo, etc., etc.), pueden encontrarse propuestas de las más curiosas, desde viajes virtuales al espacio hasta bicicletas dignas de algún Robocop. Y, como no podía ser de otra manera, los proyectos artísticos, incluidos los teatrales, están a la orden del día con sus elencos ávidos de posibles socios que posibiliten el poner la máquina a punto para poder pisar el escenario.

Entre ellos está En corral ajeno, pieza escrita y dirigida por Soledad Manes quien, en las líneas que siguen nos cuenta sobre la campaña y el pronto estreno en La casona iluminada:



Revista Lucarna: ¿Por qué decidieron subir el proyecto a una plataforma de financiamiento colectivo?
Soledad Manes: Las condiciones de producción del teatro independiente en Buenos Aires no son las mejores en lo que respecta a lo económico. Si bien en ocasiones anteriores las puestas en las que participé han sido autogestionadas por el grupo, en esta oportunidad tratamos de abrir el proyecto hacia otras personas que puedan realizar su aporte, por dos motivos básicos: por necesidad, ya que no contamos con el dinero necesario para asumir los costos de la puesta, y a modo de difusión e intercambio con nuestros potenciales colaboradores.

Antes habíamos pensamos otras hipótesis: la clásica rifa, la posibilidad de organizar algún evento redituable, venta de entradas anticipadas… pero estas modalidades están circunscriptas a un grupo cerrado, muy cercano al grupo (los conocidos, los amigos, los familiares): ahí es cuando aparece Ideame como una alternativa de mayor alcance.
De qué va la obra: Una muchacha joven cortó, podando un arbusto, el alambrado del gallinero que debía cuidar. Su tarea de recoger huevos todos los días quedó trunca. Busca la manera de que sus adoradas gallinas regresen. La intensa lucha por el retorno de las gallinas la lleva a realizar acciones que no hubiera imaginado.
RL: ¿Pensaron en recurrir a algún tipo de subsidio?
SM:
La realidad dicta que el dinero recibido por subsidios, en la mayoría de los casos, llega tarde; mucho después del montaje de las obras y en algunos casos no llega. Otra cuestión es que las instituciones que otorgan los subsidios no tienen un vínculo con la actividad teatral en sí misma y los modos de selección no son claros. Eso genera una incertidumbre en relación a la posibilidad de recibir un subsidio, ya que está supeditado a reglas que son borrosas.


A través de la plataforma de financiamiento colectivo (en este caso Ideame) cualquiera que desee colaborar puede comunicarse con otros, acceder a lo que hacemos, lo que creamos y tener un vínculo más directo con el proyecto.

RL: ¿Conocen otros casos de obras hayan logrado exitosamente financiarse por esta vía?
SM:
Hay muchos proyectos que han logrado sus objetivos a través de Ideame, muchos proyectos -ya sean teatrales o de otra índole- pueden llegar a desarrollarse gracias a estos aportes. De todas formas, optamos por la modalidad “todo suma” en donde cada aporte nos es útil. Esperamos lograr nuestro objetivo, que se va cumpliendo con cada pequeña colaboración y todas son muy agradecidas.
“Imaginamos [a la obra], como la fuimos pensando y sintiendo a medida que se gestaba. Muy brillante”.
RL: ¿Qué es lo más costoso, en lo económico, de la pieza?
SM:
El dispositivo escenográfico porque, más allá de lo invisible en primera instancia, tiene que generar un cambio y el armado de lo que no se ve también representa una inversión monetaria. 


Planteamos un esquema de prioridades y hay otros elementos de vestuario y escenografía que también nos representan un costo económico. Cada pequeño detalle material suma un costo real a la puesta. Más allá de que para algunas cuestiones de escenografía trabajemos con materiales reciclados, el montaje y buen funcionamiento de esos objetos tiene un costo considerable.

Otro elemento costoso es la iluminación: creo que podremos iluminar bien si logramos el objetivo completo. 

RL: En corral ajeno es un unipersonal. ¿Creen que existe cierto prejuicio sobre este tipo de obra?
SM:
No. O al menos nosotros no lo tenemos. Lo que quizá sentimos es el peligro de que una sola actriz en escena lleve adelante todo el hecho teatral. Eso genera una responsabilidad, pero también un placer que estamos dispuestos a afrontar. Consideramos que la obra es un unipersonal integral ya que posee música original y coreografía, hay mucho para ver.


RL: Para los que sí tengan ese prejuicio, ¿qué podrían decirles para que cambien de idea?
SM: Les pido por favor que corran el riesgo de venir a vernos, más allá de que haya una sola actriz en escena hay un trabajo muy intenso y de muchas personas para que esta obra los haga sentir, reflexionar y salir del teatro con algo puesto.
“Vale la pena apoyar cualquier proyecto artístico que esté gestionado con honestidad”.
RL: ¿Qué unipersonal (en cartel o no) les gustó o funcionó como inspirador?
SM: No creo en el concepto de inspiración, hay en lo inspirado una cuestión que nace desde afuera y se posa en el espíritu del artista, y no es esa mi forma de trabajo con el teatro.

Este proyecto comenzó como un trabajo muy personal de dramaturgia, un trabajo con la propia infancia; luego con el tiempo y con una labor en conjunto con la actriz, Mijal Katzowicz, la dramaturgia se transformó para generar En corral ajeno. Podría decir que este trabajo se fundamenta hacia adentro en los recuerdos de la propia infancia, en el pasaje de la niña a mujer, más que en una fuente de inspiración externa. Está trabajada en los dobleces posibles de esa temática y abre el juego a la oscilación entre dos aristas

Los invito a que visiten la página de la campaña y puedan colaborar con nosotros o con otros proyectos que les interesen (más con el nuestro…). Vale la pena porque colaborás a que podamos realizar la obra como se merece y obtenés algo a cambio con el sistema de recompensas.

En corral ajeno se estrena el viernes 4 de julio en La casona iluminada (Av. Corrientes 1979, CABA), esperamos que puedan venir a vernos, digo vernos porque es un trabajo de varios integrantes a pesar de ser un unipersonal. Y por cualquier consulta se comunican con nosotros a encorralajeno@gmail.com

Comentario sobre la propuesta artística:
La propuesta artística plantea entrecruzar los universos rurales con el mundo del teatro de revistas. Una realidad rural mixturada con un género teatral. Una intrínseca relación entre la revista como subgénero y la  gallina como un animal de menor jerarquía en relación al gallo, dado que es definida como el femenino de éste. El planteo se centra en la duplicidad de mujer objeto en la revista y gallina objeto en relación  a la mirada del gallo.

Por un lado la mujer en la revista  como centro de atención de las miradas, y por otro, la mujer abandonada que quiere y no quiere ser vista. Busca la mirada del otro en un deseo latente de ser observada para mitigar la soledad. Es así como surge la experiencia del monólogo como consecuencia de la exploración de la soledad. Explorar las posibilidades de éste  en su conflictividad de interlocutor ausente.

Todo muta, se refina y luego se animaliza. La transformación de la mujer en gallina permite incluir la posible reflexión acerca del género y abre el juego sobre esta temática. La obra oscila hacia dos posibles caminos: el afán de fama y la posibilidad de animalización.

Funciones: Desde el 4 de julio 2014, todos los viernes a las 21.00hs
Teatro: La Casona Iluminada. Av. Corrientes 1979- CABA.
Entradas: 80 Pesos. Estudiantes y jubilados 60 pesos.


Ficha técnico artística
Actriz: Mijal Katzowicz.
Dramaturgia y dirección: Soledad Manes.
Asistente de dramaturgia y dirección: Ignacio Santillana.
Coreografía: Georgina Forconesi - Mijal Katzowicz.
Música original: Pedro Canale.
Escenografía: Esteban Siderakis - Diego Rojas Borquez.
Ilustración: Esteban Siderakis.
Vestuario: Sol Ruiz Luparia.
Diseño de luces: Alejo Maglio.
Prensa: Denise Salvador.
Diseño grafico: Soledad Manes.
Producción general: Mijal Katzowicz.
Duración: 50 minutos.

Saturnalia, de Gael Policano Rossi (Agenda)

Saturnalia, de Gael Policano Rossi. Foto.

Luego de dos temporadas con funciones en Club Cultural Matienzo y ABRANCANCHA, galpón de teatro, los próximos viernes 20 y 27 de junio se despide Saturnalia -Melodrama esotérico en 5 actos-, obra que participó en el Festival El porvenir (2012) y Festival ESCENA (2012-2013).

El espectáculo hace foco en cuatro videntes ciegos de ambición que predicen el futuro en una reunión privada para un grupo de elite, pero caen en juego de alianzas y traiciones, acechados y perseguidos por la bestia más angurrienta: la codicia.


"Mamá tuvo una visión. O eso dijo. Una reunión, un banquete, en el que estaban… algunos clientes... más que especiales" dice Ringo a sus dos hermanos que no paran de interrogarlo. "Falta poco. Está llegando" vaticina Mississippi cuando siente la energía de su madre cada vez más cerca de ellos. Ansioso y sin rodeos Ringo dispara: "Mamá qué te dijo, te perdonó…?". Entonces, Cardigan, contesta: "Mamá me mandó la carta, por lo que entiendo, como a todos. Yo no hablo con ella desde que me fui". Ocho en punto se abre la puerta y llega Magdalena, por fin; saluda a sus hijos, y se prepara para decirles el motivo de esta sorpresiva y urgente reunión que convocó... (...)"

Sobre el origen de la obra:

Cuenta Gael Policano Rossi: "En 2010 comencé a trabajar como tarotista en una santería y me enfrenté a situaciones realmente 'dramáticas', donde el corazón humano revela su lado más vulnerable y sus preocupaciones más profundas y recurrentes: el dinero y el amor.

Luego de un año y medio y muchos cortes de baraja nació la imagen que generó esta obra: una reunión de desconocidos en una casa misteriosa dispuestos a pagar cualquier precio con tal de conocer el futuro, y en lo posible, de torcerlo a su favor.

Saturnalia es una obra sobre los maestros y los aprendices, sobre seguir o desobedecer el dictamen del oráculo, y más especialmente sobre los farsantes y los crédulos".

Las últimas dos funciones son el viernes 20 y 27 a las 20.30 en La casona iluminada (Corrientes 1979).

Ficha técnico-artística:

Dramaturgia: Gael Policano Rossi
Actúan: Julián López, Bárbara Massó, Andrés Passeri, Barbara Piczman, Cristian Scotton, Martín Wollmann
Músicos: Gonzalo Pastrana
Vestuario: Federico Castellón Arrieta
Escenografía:Grupo Capicúa
Iluminación:Maruja Bustamante
Realización de dispositivos lumínicos: Mariano Arrigoni
Fotografía:Rodrigo Tubio
Asistencia de dirección: Luciana Cantisani
Producción: Grupo Capicúa
Dirección: Gael Policano Rossi

Una casa bien abierta, de Carlos Pessoa Rosa y Claudia Legnazzi (Literatura)




¿Qué se puede hacer con unas piedras, un tornillo, un par de caracoles y fósforos usados? A los que no somos muy habilidosos con las manos, seguramente no se nos ocurra ni una idea ante semejante pregunta, pero a Caludia Legnazzi se le ocurrió usar todos esos elementos -aparentemente inútiles- para crear las hermosas ilustraciones del libro Una casa bien abierta, escrito por Carlos Pessoa Rosa y lanzado recientemente por Pequeño Editor como parte de Incluso los grandes, una colección dedicada a chicos, jóvenes y adultos. 

En él, un nene –Marcos- juega en una playa vacía por el inverno y la lluvia, saboreando entre las olas y las gotitas su último hallazgo: la palabra “Casa”. 

Disfrutándola como un caramelo, la repite y la sostiene en la boca entre susurros y gritos. La desmigaja, la escribe en la arena, se la apropia y repasa sus sentidos: una casa es donde están quienes no pisan la playa en días como ese; es el lugar en el que él no está; es el reino en el que habitan las familias. 

Soñando con una casa abierta como el mundo, Marcos ve a la palabra volar, impulsada por el viento, y desdibujarse con el paso del lamido del mar. 

Con un relato en el que la sencillez y la fuerza de la ilustración emocionan, generan empatía y acercan a los chicos a la vida de otros chicos, el libro se presenta como una buena forma de despertar el interés por la reutilización de los objetos e incentivar a aquellos que están iniciándose en el mundo de la lectoescritura.

 

Detalle
Páginas: 32 (color | 23 x 23 cm).
ISBN: 978-987-1374-29-8

Tú eres eso, muestra fotográfica de Pedro Aznar (Agenda)


Si la dulzura de la voz de Aznar se traduce en las imágenes que capta, entonces bien vale la pena acercarse al Centro Cultural Recoleta (Junín 1930para pispear Tú eres eso, muestra que reúne 36 de sus fotos (en su mayoría en blanco y negro) y que se inaugurará el jueves 19 de junio a las 18:00, en la sala 8.

El nombre de exhibición corresponde a la frase Vedanta “Tat tvam asi”, que nos recuerda que todo lo que tenemos a nuestro alrededor está hecho del mismo material que nosotros, fugaz en apariencia e inmortal en esencia. 

La selección de fotos promete ser "Un libro de viaje que revela, a través del paisaje, un espíritu conmovido que narra los encuentros con el asombro. La naturaleza y el espacio interior en espejo y en diálogo". La misma se podrá visitar hasta el domingo 3 de agosto, de martes a viernes de 13:00 a 20:00; y sábados, domingos y feriados de 11:00 a 20:00.

Y para ir preparándonos, compartimos una canción de Chico César, adaptada por Pedro Guerra y Aznar. No viene mal parar un poquito y escuchar...


La cuna vacía, de Omar Pacheco (Teatro)


Por Carmela Marrero Castro.

Una bruma envolvente permanece inmóvil una vez que ingresamos a la sala y nos enfrentamos al escenario despojado, negro y con desniveles. Es como si al atravesar la puerta entráramos en otra dimensión y nuestra percepción se preparara para eso que va a suceder, el hecho teatral. Hasta acá, un ritual conocido y habitual, principalmente para aquellas personas que frecuentan la escena porteña. 

El hecho es que ni bien comienza la obra comprendemos que esta vez nos enfrentamos a algo diferente: un viaje intenso que por momentos suspende la racionalidad y hace que nuestros sentidos se entreguen, dóciles, a lo que está sucediendo. Y así será, hasta el final, cuando el público, luego de unos minutos de silencio y quietud, emprenda la retirada, sin aplausos, sin comentarios.


La novedad no radica en el tema: la apropiación forzada de personas –específicamente bebés- en regímenes dictatoriales, con evidentes alusiones al golpe de Estado que se instaló en Argentina en la década del 70, pero sin anular la posible referencia a otras culturas. 

Esta vez, lo diferente es la puesta en escena: una luz recorta el espacio oscuro y guía la mirada del espectador hacia los diversos cuadros y escenas que se yuxtaponen e impactan, por su composición dramática y por su carga emotiva. En el centro de la escena hay dos rampas que elevan los cuerpos, arriba de ellas hay un espacio donde se replican las imágenes, y al costado un pequeño retablo en el que los títeres reproducen las acciones de los personajes en escena – y así, evidencian el artificio provocando la reflexión y el extrañamiento-.


Son al menos tres los ejes que organizan la trama: una pareja –cuyo bebé será apropiado-; las madres que sufren y encarnan la ausencia; y el Poder interpretado por una especia de mago y un anciano en silla de ruedas. El centro de la representación es el cuerpo, en su materialidad o ausencia. Por eso, la palabra es desplazada: el poder necesita el discurso verbal, pero el dolor se siente, se sufre y se comparte en, y desde, el cuerpo. 

Así, la obra se construye como un dispositivo complejo y difícil de decodificar en estas páginas. A pesar de ello, me quedo con una certeza: en La cuna vacía no es posible mantenerse al margen de la escena que nos sumerge en un mundo de imágenes, emociones y cuerpos. Pero, y esto es lo más interesante, la experiencia no se agota en la búsqueda catártica, una vez que dejamos la sala y a medida que pasan los días, las imágenes vuelven y se hacen discurso, habilitan la reflexión y así aportan una mirada otra sobre hechos visitados por el arte.


Teatro: La otra orilla. 
Dirección: Urquiza 124. Capital Federal. 

Reservas: 01149575083
Entrada: $ 90,00 / $ 50,00 - Sábado - 21:00 hs 


Ficha técnico artística:

Idea: Omar Pacheco
Guión: Omar Pacheco
Actúan: Laura Abad, Hernan Alegre, Carla Cabrera, Mercedes Castillo, Maria Centurión, Marcia Huamancaja, Alejandro Martínez Silva, Valentín Mederos, Javier Molinas, Camila Paladino, Zulma Serrano, Estefania Vaquer
Participación: Liliana Herrero
Manipuladores: Tomás Masariche, Malena Pacheco
Voz en Off: Liliana Daunnes
Diseño de títeres: Esteban Fernández
Diseño de luces: Omar Pacheco
Video: Daniel Gómez
Música original: Gerardo Gardelin, Rodolfo Mederos
Sonido: Juan Pablo Lagoa
Operación de luces: María Silvia Facal
Fotografía: Antonio Fernández
Arreglos musicales: Colacho Brizuela
Dirección: Omar Pacheco

Ciclo de intimidades escénicas, Proyecto Bioroom



Por Mario Henao.

La industria cultural nos ha formado espectacularmente. Difícilmente haya alguien que no conciba su vida como vista desde una cámara cinematográfica y nada es más deseable que un montajista corte las escenas innecesarias de la experiencia cotidiana. Porque, en la ficción, la cotidianeidad de los sujetos no está presente. Vistos desde el lugar del espectador los sujetos comunes, son personajes que cobran realidad, existencia y eso hace que su vida cotidiana aparezca de forma diferente.

Actualmente hay una especie de deseo por construir formalmente eso que conocemos como vida cotidiana, como si la cotidianidad fuera una manera más de exposición, como si solo se comprendiera la vida cotidiana como una serie de actividades para que sean vistas por otro. Tal vez lo que surge de este aprendizaje industrial y cultural es solo la certeza de que siempre hemos querido formar parte de una narración que sea atractiva para el otro.


Sin duda, esta experiencia se potencia por la inmensa cantidad de dispositivos a la mano de cualquiera para que registre su existencia y pueda luego exponerla, lo que confirma la necesidad de demostrar la existencia como un residuo, un registro. Y en esa medida la cotidianidad se convierte en una experiencia cada vez más expuesta, más visible y también, de forma paradójica, más difícil de definir y, al mismo tiempo, más convencional. Es por eso que un proyecto que busque acercarse a esas particularidades de la construcción y desarrollo de la vida cotidiana desde una perspectiva artística toma un significado particular.

El miércoles 11 de junio se da inicio al Ciclo de Intimidad Escénica, Proyecto Bioroom que busca escenificar esa experiencia cada vez más difusa de la vida cotidiana. Lo cotidiano parece entenderse como uno de los pocos momentos donde se supone aparece la realidad, alejada un poco de todas las formalizaciones que la vida moderna exige. No obstante la constante presencia de la realidad virtual, de aquello que aparece ya no en la materialidad de una experiencia, sino en la mediación, generalmente, de una pantalla, pone en cuestión la idea clásica de la experiencia real como algo inmediato. Y en ese sentido, este ciclo propone una consideración de la construcción artística de la vida cotidiana a partir de esas nuevas manifestaciones y experiencias de lo real. 



Por eso no se trata solamente de poner en escena o de hacer exposición de un momento de la cotidianidad de alguien, sino que esa escenificación forma parte de toda una red en la que no solo actores o artistas están comprometidos, sino también los agentes que se consideran externos a esa experiencia de creación artística, es decir, los críticos, académicos y espectadores. Ya que la mirada constituye existencia y en la actualidad es imposible no ser agente de mirada u objeto de la misma, entonces, es importante que la mayor cantidad de miradas configuren un mismo espacio del que tampoco podemos separarnos.

Este proyecto con la intimidad no se agota en la experiencia solitaria de quien se encuentra consigo mismo, sino, como lo dice el equipo curatorial del proyecto, de la “capacidad de estar con el otro”. Por lo tanto, la intimidad adquiere un carácter vinculante que no busca diferenciar al sujeto que la vive, sino que pretende ponerlo en contacto con el otro, ponerlo en relación. 


Pero además, este proyecto, privilegia un elemento que parecía quedar afuera de los formatos de representación, la experimentación de lo real, es decir, la experiencia material, que es finalmente lo que hace a la intimidad vinculante, pues genera lazos de experiencia con el otro.

Este ciclo, entonces, pone en evidencia una búsqueda constante: la experimentación artística con la realidad, que claro, también es una construcción. Pero además, rescata esa experimentación como forma de experiencia vinculante, que pone en común y que mantiene en movimiento la forma en que lo real aparece en las artes representativas, con lo que impide la imposición de una forma de la realidad y permite la multiplicación de miradas que constituyen lo real contemporáneo.

MIÉRCOLES 11: 

17 hs: Cápsula 1 “LA MERIENDA”
18:30 hs: Cápsula 2: “LA COCINA”
 
JUEVES 12: Actividades en el Área de Crítica de Artes del IUNA, Bme. Mitre 1869 3er. Piso
 
18 hs: Cápsula 3 “CONVERSACIÓN”
18.40 hs: Cápsula 4 “EL HÁBITO”
19.30 hs: Cápsula de Reflexión
21 hs: Cierre de actividades.
 
VIERNES  13: 

17 hs: Cápsula 1 “LA MERIENDA”
 
SÁBADO 14: 

17.30 hs: Cápsula 2 “LA COCINA”

Importante: Las entradas para la Cápsula 1 y 2  del Proyecto Bioroom se reservan mediante correo electrónico proyectobioroom@gmail.com
Al confirmarse las reservas por email se enviarán los datos de localización de las cápsulas correspondientes.
La cápsula 1: en el barrio de Palermo
La cápsula 2: en el barrio de Belgrano
Entradas: 30$
Grupos reducidos