Revista Lucarna

Una Mirada sobre las artes emergentes

Poesía + Fotos para todos los gustos

Se pueden leer, pero también mirar

Libros para leer en otoño

En la arena, el pasto... o el asiento del colectivo

Usted Está Aquí, de Natalia Chami y Romina Bulacio Sak

Entrevista a las creadoras de esta impredecible experiencia teatral

Lunas Cautivas – Historias de poetas presas, de Marcia Paradiso

Documental sobre tres mujeres, tres historias y un penal

Vida retirada, de Jorge Andrade (Literatura)


Por Pamela Neme Scheij.

Vida retirada, novela de Jorge Andrade, pone play en el intelecto más racional y en los sentidos más primarios del lector que la toma entre sus manos, la sigue con sus ojos, el mismo que espera un próximo capítulo donde cada fragmento de historia continúe.

Debajo de París están sus cloacas. En ellas, los caminos, las casas, otra ciudad; bajo tierra, bajo la sociedad moderna europea, dinámica, magnífica, hipócrita y segregadora. Pero no es en estas casi seiscientas páginas donde se expande esa ciudad sobretierra, sino que, justamente en ellas, se cuentan sus cimientos, sus túneles fluviales, un espacio subterráneo que  alberga a quienes ya no quieren o ya no pueden pertenecer al sistema de vida que la modernidad ampulosa ofrece y luego, determina. 

Debajo de París: los exiliados y los clochards. Los que se fueron y los que fueron idos. Quienes, esperanzados, decidieron rearmar su propia vida en la reorganización de una nueva sociedad más equitativa y amable de espaldas y en contraposición a “la sociedad”. Quienes no tuvieron más opción que una posible y recortada resurrección en el espacio oculto del subsuelo, con la escasez y la derrota, con la ilusión y el absurdo cotidiano, armando una comunidad sin planificación, corrupta, disgregada, temerosa, una reproducción patética de la misma comunidad urbana de la que fueron victimarios primero, víctimas después, expulsados finalmente.


La novela narra la vida cotidiana de ambos grupos en las cloacas parisinas con un nivel de descripción que da cuenta de un trabajo literario dedicadísimo; incluso hasta dejar al lector con medio ser en querer más y más detalles de este o aquel personaje, de este o aquel lugar, de cada situación presentada y con su otra mitad, en la urgencia de saber qué ocurrirá con unos y con otros, en sus rutinas, en sus logros intelectuales y tecnológicos (los exiliados hacen gala de ellos), en sus relaciones humanas, amorosas, fraternales, en sus enemistades, en sus vínculos de autoritarismo y sumisión, o bien de solidaridad, en sus mentiras, en sus corazones esperanzados.

No vivimos en las cloacas…bueno, al menos no yo, ni conozco a quienes sí, y por eso, creo que este universo narrado es insólito, al comienzo de la novela es ajeno, extraño. Sin embargo, cuando avanzamos en su lectura y nos codeamos con los personajes, sus actividades de cada día, sus deseos y declaraciones de guerra (las más íntimas y las interpersonales), vamos paulatinamente abandonando la extrañeza, el posible juicio, la expresión de asco. Nos vamos encontrando con la empatía, la comprensión y las analogías; la sociedad es toda una, hecha, rehecha, repleta de límites y de potencialidades, tanto arriba, como abajo del asfalto parisino. 

Interesante es cómo exiliados y clochards son, en gran parte, nacidos en otros países por fuera de Francia y, en muchos casos, por fuera de Europa misma. Sus pasados, en la geografía y la experiencia, son disímiles y, a la vez, se entrecruzan en el plano de las antiguas y raídas expectativas sobre sus propias vidas, las reales o las inventadas.  La modernidad del siglo XX, con sus avances y sus montañas de basura debajo de la alfombra, con las luces que encandilan y la falsedad de tanto brillo. Los que supieron escapar a tiempo y los que no tuvieron nada más que hacer en el lugar que alguna vez llegaron a ocupar. 

Las historias de cada personaje y cada comunidad en Vida retirada nos impulsa a los lectores a disfrutar de la invención de lo minúsculo y a la reflexión social y metafísica de la búsqueda del hombre por hallarse a sí mismo, en medio de las imposiciones familiares y culturales, en medio de los engaños o de la sinceridad como herramienta para sobrevivir en cualquier nivel de la tierra o de las aguas, en este mundo moderno. 


Jorge Andrade: Vida Retirada. Buenos Aires, Editorial Umbrales, 2014. 587 p.; 21x14 cm. ISBN 978-987-28820-8-2. Precio de tapa: papel $195; e-book $95.

Persona, de Ana Carolina, Charo López y Vanesa Strauch (Teatro/Stand Up)




Por Juli Repetto/Ana Millet


Emancipador, sabio, omnipotente, necesario, auténtico, conscientemente político, pertinente, hermoso. Esas y tantas palabras más podrían describir el humor de Persona. Características que suele costarnos encontrar entre las infinitas funciones de stand up que nos ofrece Buenos Aires.

Hace un tiempo nos enteramos que esta obra estaba en cartel. Arreglamos con un par de amigxs y fuimos a verla. Llegamos quince minutos antes de que dieran sala. Grave error, ya no había más entradas. Volvimos al sábado siguiente y llegamos una hora antes. ¡Sorpresa! Ya había 60 personas más manija que nosotrxs haciendo fila.




Entramos a la sala y nos encontramos con un fanzine en cada silla. Dibujos varios, poemas, textos recomendados como “¿Quién defiende al niñx queer?¨, y una invitación a Niunamenos.

Se apaga la luz. Aparece en escena la mismísima Vanesa Strauch, quien nos hizo bailar, años atrás, alocadamente en las Divas y Divos. Ahora, micrófono en mano, nos hace descostillar con chistes sobre la maternidad obligatoria, lo nefasto de los actos escolares y sus años de pop and roll. Su mamá, su tía y su hermana se ríen mientras ella les dedica más de un guiño sacando varios trapitos al sol.

Es el turno de Charo Lopez. No sólo nos lee una poesía espectacular escrita por ella, sino que, poniendo el foco en los machismos cotidianos, los tatuajes de frases cliché y la violencia contra los cuerpos de las mujeres, nos hace reír una bocha.




Luego llega Ana Carolina, la lesbiana que camina. Varios relatos sobre el kirchnerismo y chupadas de concha se llevan todas las carcajadas. La frutilla del postre: fotos de cien pollitas que crecen en Cañuelas. Su llegada al campo, las primeras vacunas, y cualquier similitud con "pollitos en fuga" es pura coincidencia. ¡Imposible no querer llenar tu baño con pollas!

Vayan a ver Persona. Sepan que no van a poder evitar querer volver. Y como si fuera poco, corren con la ventaja de la venta de anticipadas!!

Sábados 21 hrs. 
El Universal Espacio Cultural
Pje. Pablo Soria 4940
Entradas: 70 pesos.

Actúan: Ana Carolina, Charo López y Vensa Strauch.


achimpa, de Catarina Sobral (Literatura infantil)

Por Jimena Repetto.

Un día aparece en una biblioteca una palabra perdida "achimpa". Como nadie sabe bien de qué se trata, algunos comienzan a usarla como verbo, sustantivo, adjetivo...

Así arranca el libro achimpa de Catarina Sobral, publicado por editorial Limonero. 

Para quienes no conozcan a la deslumbrante Sobral, esta ilustradora portuguesa ha recibido diversos premios y menciones por su labor, entre ellos el Premio Internacional de Ilustración, Feria del libro infantil de Bologna, 2014. Vale la pena darse una vuelta por su página para ver sus trabajos. 

En cuanto a achimpa, este libro presenta dos desafíos: el primero es una aproximación y una alternativa interesante a la aburridísima formación que suele darse en la escuela para aprender la famosa lección sobre clases de palabras. Este libro es un buen punto de partida para reconocer verbos y adjetivos, conjunciones y sustantivos. Por otro lado, si bien todo chico es capaz de encontrar por sí mismo neologismos a su antojo, achimpar es un punto de partida para la creación de palabras a gusto de los lectores. 

Achimpamos así este libro álbum que desafía proporciones y perspectivas, busca palabras y encuentra, como todo chico bien despierto intuye, que los límites del lenguaje están siempre en movimiento.

Para tener más información, visitiá la página de Editorial Limonero


http://www.limonero.com.ar/
http://www.limonero.com.ar/libros/6/achimpa-de-catarina-sobral



Poemas de El camino americano, de Celeste Diéguez (Poesía)


I


Y ahí, bajo mi lengua,

 el gusto a hormigas del café

de ciertas estaciones de servicio

 gasolineras en  la ruta desvencijada.

Y en la pared de los baños tu nombre 

escrito a las apuradas con el lápiz de ojos.

Vamos a curtir sin fin  las carreteras punteadas de postes

 polvorientos atajos empañan el retrovisor.

Hay una botella en la guantera  

y cada tanto

 un pequeño trago  nos desliza

 hacia la conciencia  vidriosa de la tarde. 

La casetera deja escapar interminables solos de guitarra

y una armónica

 empuja velozmente hacia los costados la nada.

El chevy  hace ruidos al enfriarse

 y  los asientos contra mi cara  huelen a caballos  y a  nafta.

Vos sudoroso y de algún modo ausente

reproducís la mueca de la combustión.

Nos acomodamos la ropa. El pelo.

Das vuelta el casete,  enciendo un cigarro.

Un alambrado, un cartel que dice Ranchos.

Vamos con los ojos cerrados.

Vamos hacia el sol, con la capota baja.


VIII


California/Villa  Gesell/ Santa Teresita  

Estuvimos parte de la mañana

acarreando blancas maderas pulimentadas por el océano.

Luego llegaron  los surfistas

riendo y hablando de la altura de las olas,

gastándose bromas y apostando.

Y era bello verlos secarse al sol

 extendidos sobre las tablas encajadas en la arena.

Toda esa  masculinidad tostada, displicente y ociosa;

 los trajes de baño enrollados en las  piernas marcadas.


Por la noche 

Encendieron la fogata


Sosteniendo  entre  mis rodillas

 la  lata de cerveza que empieza a entibiarse,

 entono desafinada  las canciones de siempre;

las viejas canciones de playa 

que parecen renovarse en cada temporada.


 Hacemos palmas y gritamos cada vez más ebrios.

Cada tanto alguien se separa del grupo

 para orinar bajo las estrellas 

en la inmensa noche americana.


Un poco sobre Celeste Diéguez:


Nació en 1979 en Chascomús. Publicó  La capital, Ediciones Vox, Bahía Blanca, 2012, La enfermedad de las niñas, Club Hem Editores, La Plata, 2013, El camino americano, Eloísa Cartonera, Buenos Aires , 2015. Participó en las antologías: El último día de verano, Club Hem Editores, La Plata, 2012,  Hijas de diablo Hijas de santo, Muestra de poetas hispanas actuales, Niñobúho Cartonera, Ecuador, 2014 , Poesía de hoy y de siempre, Eloísa Cartonera, Bs As, 2014.

Presentación de Espinas, poemario de Pamela Neme Scheij (Agenda)


Los poemas de ESPINAS se erigen en la voz de una nieta, que conoció a su abuela a través de los relatos de su padre y que sabe que si ella no escucha, no escribe, no pone por fin en palabras sus historias, éstas peligran con desaparecer. 

La poeta Claudia Prado prologa esta serie de poemas. Pamela Neme Scheij, su autora, los introduce con una breve prosa, de esta manera:

“Mi papá formó una familia para desprenderse de aquella en la que era hijo. Creyó que así podría olvidar. Conoció a su esposa. Tuvo dos hijos y dos hijas. Pero antes, su madre y su hermana le entregaron una forma del amor, que los hombres de esa familia primaria intentaron dañar.

Mi abuela se llamaba Nadua. Mi tía, Lavive. Ambas eran niñas cuando llegaron a Argentina desde Siria. Hubiera querido conocer la cadencia de sus voces, el alcance de sus miradas. Las busqué como pude y las integré a mi cuerpo.”


¿Cuándo y dónde?

Sábado 20 de junio - 19hs - Ramos Mejía (pedir dirección exacta a mpnemescheij@gmail.com o bien vía FB en La casita 246). 

Entrada libre – Barra de comida y bebida.

Anuncio de ganadores Concursos Fundación Victoria Ocampo (Agenda)



Este miércoles 17 de junio la Fundación Victoria Ocampo invita a la entrega de premios y presentación de los libros premiados en los Concursos literarios Victoria Ocampo 2014. La cita es a las 19:00 en la Asociación Biblioteca de Mujeres(Marcelo T. de Alvear 1155). Con entrada libre y gratuita, los asistentes podrán compartir con ganadores y organizadores una copa de vino y acercarse a los textos galardonados. 

Los ganadores

El ganador del primer premio del concurso de Poesía Victoria Ocampo 2014 Horacio Armani es la pieza Los días, de Irma Verolín; mientras que del segundo son María Victoria Ramos, Pablo W. Gungolo, Marta Ana Diz, Susana López Merino, Gerardo Lewin, María Cristina Di Landro, Sergio Eduardo Leva, y Silvia Elena Calvo, de quienes se seleccionaron poemas que forman parte de una Antología.

En cuanto al Concurso de Cuentos Victoria Ocampo 2014 Nelly Arrieta de Blaquier, quien recibirá el primer premio es Martha Valiente, por su texto Todo sobre mi hija, y el segundo reconocimiento irá para Miguel Ángel Montezanti, Flavia Emilia Pantanelli, Mario Daniel Foffano, Matilde Wentzel, Eugenio López Arriazu, José María Guerrero, Beatriz Elena Puertas, María Martha Pichel, Cristian Acevedo y Oscar Daniel Salomón. Sus cuentos también forman una Antología que será presentada este miércoles, junto a los restantes títulos. 

La belleza son los aeropuertos vacíos, de Jorge Posada (Poesía)

*


mamá fue arrollada por una camioneta de helados 

en el hospital 
mi hermano y yo le dibujábamos camellos 
que son los animales que más le gustan 

mamá quedó inválida 
así que no iba al trabajo 
tenía un novio 
y comenzó a beber todos los días 

nos daba dinero 
que usábamos para comprar 
enormes botellas de refresco 
y luces artificiales que nunca encendimos


*


arseni tarkovski viaja a leningrado 

se dirige a un salón donde sologub recita 
sobre mirlos 
que en la tormenta se convierten en polvo 

arseni aguarda el final de la tertulia 
entrega a sologub unas hojas 

el poeta lee 

sus poemas son malos pero no se desanime 
escriba y escriba quizá algo surja después 

arseni regresa a su pueblo 

durante décadas mira caballos 
y la muerte de esos caballos 

por las noches deja que los insectos 
invadan la habitación de su mujer


*


a cummings 


me gusta mi cuerpo cuando está con tu cuerpo 
en un sillón rojo donde los niños 
juegan a construir torres 
en lo alto de la litera 
en el patio mientras llueve y tú espías 
los otros departamentos 

tu cuerpo a mí me gusta y lo que hace 
tu espalda que se tensa 
en cada uno de sus huesos 
cuando estás arriba de mí 
y permaneces hasta que no hay aire




Un poco sobre Jorge Posada: 

Nació en México en 1980. Es autor de La belleza son los aeropuertos vacíos (Liliputienses, España, 2013), Adiós a Croacia (Zindo & Gafuri, Argentina, 2012) y Costa sin mar (UAM, México, 2012). Coeditor de Transtierros. Mantiene una columna mensual en las revistas Playboy México, Punto en línea UNAM, VozEd y Registromx. En 2014 publicó los cuadernos de poesía Desglace (Aguadulce, Puerto Rico) y Canciones de la dependencia sexual (Bongo Books, Cuba). Tiene un blog: Costa sin mar

El invernadero, de Harold Pinter (Teatro)


Por Juli Repetto / Ana Millet

A sala llena, la obra transcurre en una institución que nos podría remitir a un neuropsiquiátrico del siglo pasado, poniendo en evidencia las lógicas imperantes de la misma. Así, su jerarquía, burocracia, violencia y patriarcado logran desde lo absurdo proponernos una comedia con tintes policiales.

El vestuario, los modos de actuar, el vocabulario excesivamente correcto y el falso trato entre los distintos personajes nos transportan de inmediato a una institución total de aquella época en la que lxs pacientes,  despojadxs hasta de su propio nombre, eran reducidxs a meros números. Pacientes que no aparecen en escena. Que son nombradxs, juzgadxs y condenadxs sin voz ni voto.
  

Lxs trabajadorxs de esta institución, desde las acciones cotidianas, diálogos de pasillo, mesas chicas y distintos tipos de alianzas, nos permiten entrever las estrategias que desarrollan para acceder a los espacios de poder. Detrás de cada gran ambición, hay más de una cabeza por pisar.

Un mismo escenario nos permite recorrer tres espacios distintos, tres ambientes que con simple utilería nos habilitan a imaginar  la infinidad de sucesos que pueden darse en su interior.

Una navidad particular se desarrolla con las contradicciones e interrogantes que proponen un nacimiento y una muerte, mostrando las fisuras dentro de la institución. Averiguar quién fue el asesino, y quién abusó hace nueve meses de la paciente embarazada, es la propuesta a quienes asistan a esta puesta teatral.


Lxs invitamos a no perdese esta puesta de Harold Pinter llevada a escena por Agustín Alezzo. 

Mario Bravo 960.
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 4862-0655
Entrada: $ 150,00 / $ 90,00 - Viernes - 22:00 hs 
Entrada: $ 150,00 / $ 90,00 - Sábado - 19:00 hs 

Ficha técnico artística:

Autoría: Harold Pinter
Traducción: Federico Tombetti
Actúan: Sebastian Baracco, Nicolás Dominici, Bernardo Forteza, Edgardo Moreira, Jorge Noya, Georgina Rey, Federico Tombetti
Vestuario: Marta Albertinazzi
Escenografía: Marta Albertinazzi
Diseño de luces: Félix "Chango" Monti
Diseño sonoro: Mirko Mescia
Música original: Mirko Mescia
Fotografía: Ramiro Gomez
Diseño gráfico: Ramiro Gomez
Asistencia de escenografía: Analía Morales
Asistencia de vestuario: Analía Morales
Asistencia de dirección: Martín Ventimiglia
Prensa: Walter Duche, Alejandro Zarate
Dirección: Agustín Alezzo

Textos teatrales para todas las edades, de Grupo Akántaros (Entrevista con su Directora)



Entendiendo al arte como un espacio de comunión y acercamiento que nos pertenece y del que debemos disfrutar, el grupo Akántaros lleva sus obras educativas y amigables para toda la familia a diversos espacios –centros culturales, escuelas, bibliotecas, etc.-, proponiendo con ellas la interacción con el público para intentar embellecer, suavizar y al mismo tiempo agitar juntos la realidad.

Cuatro de dichas obras fueron estrenadas en España y compiladas luego por Laura Szwarc (directora del grupo) en Textos teatrales para todas las edades, libro que ya llegó a la Argentina y del que hablamos con Szwarc en la entrevista que sigue. Te invitamos a leerla:    


Revista Lucarna: ¿Cuál es tu experiencia dentro del grupo Akántaros?
Laura Szwarc: Akántaros está compuesto por artistas y educador@s en una búsqueda permamente. En este momento soy la directora. Funcionamos como compañía, grupo, colectivo de personas que, con un deseo abierto y continuo realizamos obras artísticas -también educativas, de trasmisión- a lo largo y ancho del tiempo y el espacio. A veces en salas de teatro, otras en escuelas, en ferias y salones del libro, bibliotecas, plazas, centros culturales, museos.
Tenemos un manifiesto que dice: Consideramos que el arte posibilita un espacio de comunión, de acercamiento con los otros. Se ubica de tal modo en la realidad que la inquieta, la mejora, la embellece, la agita y la suaviza al mismo tiempo.El arte no es cosa aparte, intocable y que hacen otros. El arte está en todos; los niños, él, ella, la piedra, el cielo, la melodía, las letras… Nos construye y lo construimos, nos atraviesa y lo atravesamos. Es por esto que proponemos una “toma del arte”. (...)
RL: ¿Qué te llevó a armar este libro?
LS: Escribir  teatro  es una necesidad como lo es escribir poesía o cuentos: una vez que empiezas resulta convocante.

El libro está diirigido a toda la familia porque consideramos que un texto que se sostiene puede ser compartido por chicos y por grandes. Además, cuando hablamos de teatro para la infancia, sabemos que los niños y niñas no van solos a los espectáculos, si no acompañados por un tío, abuela, prima o adulto acompañante, y es así que la propuesta desde la escritura y la escena tiene que considerarlos.

RL: ¿Qué te atrajo hacia la escritura para niños?; ¿qué características encontrás en ellos como espectadores/lectores?
LS: Akántaros trabaja hace años con niños de todas las edades y con las familias porque consideramos que el arte posibilita una mayor simbolización, lo que nos permite vivir de un modo más amable, intenso, y también más amplio la realidad (el arte la estira).

Conocer los lenguajes artísticos desde pequeños implica ubicarse en el mundo de otro modo. Y hacer este tipo de propuestas es una invitación al disfrute y a la reflexión.

RL: ¿Cómo decidiste la selección de textos?
LS: Las cuatro obras están construidas en base a textos para pocos actores, dado que éste es un momento histórico que condiciona a los grupos independientes a armarse de pequeños refugios para seguir trabajando.

Pero a su vez son textos que permiten adaptación a compañías más grandes. Y la selección está dada, de algún modo, también por las temáticas.

Akántaros quiere/plantea una estética que incluya la “alegría”,también un interrogarse por los vínculos y sus formas, es decir, por una ética. En este sentido, Otra de hadas [texto del libro]sucede en un bosque donde cada cosa interactúa hasta comprenderse. Del castillo a tu jardín, trascurre en un tiempo lejano de palacios y su contracara. El fruto al árbol, el pez al agua y la paz al mundo presenta un mercado con puestos de comida y donde compartimos el día a día de los personajes hasta que el propio espectador se vuelve actor. En Para mirarte mejor se produce un diálogo entre la narrativa y la poesía y sus personajes van sorprendiendo cada vez más. 

RL: El fruto al árbol, el pez al agua y la paz al mundo fue puesta como teatro-foro en España, ¿cómo fue tu experiencia con este tipo de espectáculos?
LS: El teatro foro es una técnica que crea el gran maestro Augusto Boal en los años 60s y que propone a los espectadores participar en ciertos momentos dentro de la obra. Él los llama espec-actores. Nos parece muy interesante para hacer con niños y jóvenes tanto para que se interroguen como para que tengan una experiencia escénica.

En Madrid, la experiencia fue muy gratificante: los niñ@s/jóvenes querían participar y mostrar su parecer, encaraban a uno de los personajes e intentaban argumentar para resolver el conflicto que se propone en el texto -y que no vamos a develar acá-.

Buscar las palabras, entrar a la escena, sentirse y vestirse de otra persona es el propio juego del teatro y abrir este juego al público es realmente un “gesto”, una invitación.

Muchos papás y mamás nos contaron que después de ver la obra sus hij@s les pidieron tomar clases de teatro. 

Esta obra -como las otras- genera muchas cosas para charlar… cómo nos vinculamos, cómo nos sentimos con las palabras, movimientos del otro y qué nos pasa con todo eso, de qué manera nos posicionamos y qué elegimos.

RL: ¿Alguno de estos textos fue estrenado en Argentina?  
LS: Todavía no hemos concretado el estreno en Argentina. Aquí estamos ensayando una pieza de danza para la primera infancia en colaboración con la bailarina Ludmila Rossi. Pero los textos que se encuentran publicados se re-estrenan en el segundo semestre de 2015 en Madrid y esperamos en 2016 tener alguno de ellos por acá.



Detalle
Título: Textos teatrales para todas las edades
Autor: Akántaros.
Editorial: Ediciones Las parientas, colección Gira soles.
Podés conseguirlo en Librería La Nube. (Jorge Newbery 3537, Buenos Aires, Capital Federal).

Esperando a Godot, de Samuel Beckett (Teatro)


Por Victoria Cestu.

Habitantes de cierta tierra

El clásico, que inaugurará el género absurdo, Esperando a Godot de Samuel Beckett, ha sido uno de los textos teatrales más presentados en la historia del teatro occidental, y específicamente en nuestra capital porteña es una obra que tiene tantas versiones como directores.

Esta vez, la obra es una versión y traducción de Rubén Pires y Hugo Halbrich, que cuenta con la dirección y concepción de Rubén Pires, y se presenta los días miércoles en el Teatro El Tinglado.

La actualización del texto es otra demostración del poder de los clásicos, así como también de sus grandes estudiosos, que llevan la poesía y el sentido de las palabras a nuevas dimensiones creadoras.


“Ahí reside el misterio: el que un ser humano pueda considerarse y tratarse a sí mismo como a la materia de su arte, actuar sobre sí como sobre un instrumento al cual está obligado a identificarse, sin dejar por eso de distinguirse de él: actuar sobre sí mismo y ser el actuante, hombre común y marioneta. Esto es lo que hace decir a cierta gente, para quien sólo es visible el mecanismo del actor, que las contorsiones y los trucos que éste emplea nada tienen que ver con los procedimientos del arte creador. Resuelven el problema disociando el espíritu de la mecánica y, rechazando al actor, prefieren la marioneta.” 

(J. Copeau. Prólogo de La paradoja del comediante. Escrita por Diderot.)

Lo más destacable de esta obra son las cinco actuaciones, por lo tanto podemos decir que el vínculo creador entre actores y director es lo que sobresale, y a mi criterio lo más difícil de lograr en el teatro por ser éste un hecho colectivo por excelencia.

Didi y Gogo son una dupla que muestra un trabajo actoral notable. En primer lugar por haber llevado a cabo lo que una dupla exige, estatus y roles de los personajes, como los viejos payasos, donde existe una autoridad y otro clown más tonto. Ecuación que nunca ha fallado (cuando es correctamente entendida) y que es un ingrediente del humor y la comicidad. 


La comedia física que despliegan es admirable. No sólo por verse en escena un trabajo del cuerpo que entrecruza danza y acrobacia, sino también por el magnífico hecho de ver a cinco adultos jugar como niños. Las actuaciones además de ser precisas, orgánicas y verdaderas, conforman un sistema de personajes que deja entrever la multiplicidad de energías que cada actor despliega en cada personaje y momento. 

El componente lúdico que cobra vida en escena es producto de una visión poética tanto del texto como de la puesta en escena que monta un espacio simbólico deslumbrante. Así, los actores tienen el lugar que se merecen en el teatro: son parte fundamental del hecho artístico.

El binomio fundamental que se articulan en esta obra es: la inocencia y la crueldad. La unión de estos opuestos rebela que Esperando a Godot es un claro ejemplo de una comedia absurda. La espera, el no lugar, el no tiempo, soñar, dormir, comer, cantar, bailar, jugar, ser y estar. Una tragedia que nos envuelve como existencia y, sin embargo, lejos de aburrirme y subrayar por demás el valor de las palabras, ésta traducción sobrevuela más allá de las metáforas y re significa la totalidad del texto. Nos deleitamos viendo ese recurso del teatro dentro del teatro, que desde tiempo remotos los grandes autores como Shakespeare nos convidan con ese gesto que redobla la tesis del teatro como juego. 


¿Qué nos deja la espera?

Podría escribir muchas páginas admirando a Beckett y analizando a uno de los textos más impresionantes que se hayan escrito durante el siglo XX, sin embargo considero que es una cita obligada ir a disfrutar de las actuaciones y de esta traducción que escoge a conciencia una nueva mirilla por donde mirar problemas universales desde este tiempo.


Teatro El tinglado.
Mario Bravo 948.
Tel: 48631188
Localidades General: $160
Días y Horarios:
Miércoles 20:30 hs.
Duración: 90 minutos.


Ficha técnico-artísitca: 

Actores: Gerardo Baamonde, Héctor Díaz, Eduardo Lamoglia, Carlos Lipsic Sebastián Mouriño         
Diseño de Vestuario: Mercedes Uría
Diseño de Escenografía: Uría- Mouriño - Lipsic
Diseño de iluminación: Rubén Pires
Asistente de producción: Sebastián Mouriño
Asistente de dirección: Daii Álvarez
Traducción y Adaptación: Hugo Halbrich y Rubén Pires
Dirección general:  Rubén Pires


"Está Acá", "Patio" y "El bullicio calma", de Alejandra Saguí (Poesía)

Está acá

el qué dirán
atascado al oído
martillo en suelo
pedregoso, inhábito

habrá que ver
cómo caen las palabras
con cubretechos tan
sólidos que resbalan

nada cae bien
nadie cae tan bien
ni el silencio respetuoso
(incomoda)

zanja por si el agua

cero ganas, pila, onda
agota
demanda tanto mantener 
los tirantes

mejor sola 
hoy cierre
bajo y el mosquitero
por si las moscas

libres los vientos
sin perseguirte
de más


Patio

Hay un sonido de hojas  
que mete el suspenso 
y ahí quedo suspensiva 

me intriga 
porque le falta aún pero, igual 
la mandarina renueva ese gesto 
de prenderse al riesgo 
de explotar contra el suelo 
como invitando al resto


El bullicio calma 

de la gente
un chifle escucho
se acerca: gorro blanco
acostado 
rojo torero el delantal
frena, canasto al piso

la arena resopla

sus brazos arriba
avivan al sol
al espectador de reposera
que ya bate palmas
sin saber qué cuernos
espera
en pose estatua

A lo alto sus ojos aclaman
a punto los saca y ataca
con su danza 
toda la playa
se mete al bolsillo
del show los hace parte
con la pandereta
reparte rellenos
los panes de ritmo
pican rodillas 
repican los pies
leudan los hombros
horneados del día
apenas avanza y ya
tiene cola, se torna
nos mira

un río que separa

sangre en los ojos
afirma sus pies
ahí voy

Y antes de emprender 
nueva batalla
ya nos compró
la otra orilla


Un poco sobre Alejandra Saguí:

Nació en Bahía Blanca en el año 1987. Es estudiante de Letras en la U.N.S. Ha participado en talleres de poesía con Roberta Iannamico y de poesía en escena con M. Celia Paniagua. A fines del año pasado, publicó su primer libro de poemas: Pareidolias (Zindo & Gafuri, 2014).

El corazón de las tortugas, de Rubén Pires


Por Victoria Cestau.

Es emocionante salir del teatro y saber que el circuito off de Buenos Aires presenta obras de tanta calidad estética. El viernes fui a ver y escuchar una versión de El Viejo y el Mar de Hemigway llamada El corazón de las tortugas pieza dirigida por Rubén Pires.

El cosmos de títeres que se despliega es simplemente bello. Actores titiriteros, voces de grandes actores-narradores y títeres se fusionan como uno sólo y encarnan los personajes de Santiago (el viejo, voz de Roly Serrano) y Tomás (el joven, voz Oski Guzman). 

El trabajo grupal de ingeniería de movimientos es impresionante. La delicadeza de las voces, de los titiriteros, las esculturas sutilmente talladas como objetos narradores producen en la escena un clima de ensueño, repleto de metáforas y relatos del mar. Una simple pesca se convierte en un trayecto que llena el alma.

Los recursos escénicos (el mar, los títeres, hojas de libros, mini retablos, peces, tiburones, una impactante medusa y pájaros de otro mundo)  son creativos y van desmontando las distintas escenas que se van armando en vivo, con tanta armonía como equilibrio, para que hasta la iluminación se luzca como un actor más y tenga su nota en la música. La composición musical es un espacio sonoro donde junto con lo escénico montan, como en el cine, secuencias de la narración y generan un paisaje de sensaciones.

La poesía y la poética son  un sello en esta obra. El director concibe la obra como una totalidad que es abarcada por los cinco sentidos (tacto, olfato, oído, vista, y gusto) que trabaja todos los elementos (fuego, tierra, aire, éter y agua) y que además bucea en el corazón de las tortugas, animales ancestrales que con su sabiduría nos dejan una enseñanza.

Recomiendo que vengan con niños de cualquier edad, el silencio y el respeto que genera la obra es para todo el público. Detrás de mí una bebe y dos niñas miraban los sucesos con ojos grandes. Es un viaje para toda la familia, es un mar donde nos podemos meter a navegar sin peligro.

Boedo 876
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 4957-6922
Entrada: $ 100,00 / $ 80,00 - Viernes - 20:30 hs - Hasta el 26/06/2015  

Ficha técnico artística

Autoría: Rubén Pires
Sobre textos de: Ernesto Heminway
Manipuladores: Daii Alvarez, Eleonora Dafcik, Néstor Garay, Marcelo Lizarraga, Miguel Angel Vigna
Voz en Off: Osqui Guzmán, Roly Serrano, Marina Tamar, Rita Terranova
Diseño de escenografía: Gonzalo Tato
Diseño de títeres: Néstor Garay
Diseño de luces: Rubén Pires
Realización escenográfica: Gonzalo Tato
Realización de objetos: Daii Alvarez, Eleonora Dafcik, Netor Garay, Rocío Orlandino, Rubén Pires
Realización de títeres: Néstor Garay
Audiovisuales: Estanislao Ortiz
Música original: Sergio Vainikoff
Fotografía: Nahuel Lamoglia
Diseño gráfico: Nahuel Lamoglia
Asistencia de dirección: Daii Alvarez, Rocío Orlandino
Producción: Daii Alvarez, Rocío Orlandino
Puesta en escena: Rubén Pires
Director asistente: Eleonora Dafcik
Dirección: Rubén Pires

"Moción de orden" y "Y las Bandas Eternas", de Silvina Fernández (Poesía)


Moción de orden

Me miraste fijamente y tanto como pudiste
Yo hice gestos de distintos colores
porque quería que esa noche estuvieras al lado mío

Casi no nos reconocimos al despertar
tampoco supimos de qué habíamos hablado,
pero entre los dos fuimos reconstruyendo todo

Me acosté, ahora con ropa
y vos te sentaste en el espacio que dejaban
mis piernas abiertas

Tenía resaca pero aún así
escuchaba tu tono de voz
y pude hundirme en tus modos

Hice memoria cuando te fuiste
pero no encontré nada, nunca estuve con un chico así
Yo, yo que milité en el trotskismo
y siempre fui una desclasada en el amor.

*

Y las Bandas Eternas

Entro al cuarto y estas vos
sentado en el borde de la cama
ya vestido
la inscripción de tu remera dice:
"Todos fuimos. Todos somos. Todos podemos ser"
La primera vez que salimos 
me contaste cuando fuiste a ver al Flaco
y yo te escuché con todo mi cuerpo
Ahora una sensación parecida me atrapa
Me acerco a vos
te abrazo fuerte por la espalda
cruzo mis manos en tu pecho
y descanso el peso de mis hombros
sobre los tuyos
giras la cabeza y me das un beso
mientras me agarras fuerte las manos
Algo nos une desde antes de conocernos
como si perteneciéramos a una comunidad imaginaria
como si en el camino hubiésemos perdido 
a un amigo en común

Un poco sobre Silvina Fernández

Nació en Río Negro, en junio de 1985. Participó de la Antología Poética El Rayo Verde 2014 (Viajero Insomne Editora). Conforma el colectivo de poetas La hiedra crece. dentro del cual coordina la página Web, el ciclo de música y poesía Fanática de los boliches y el fanzine semestral Hiedrazine. Asiste actualmente a los talleres de poesía de Osvaldo Bossi.