Por Victoria Cestau
Mimoteatro es un teatro independiente, ubicado en la calle Defensa del barrio de San Telmo, que funciona -además- como escuela de un lenguaje revolucionario. Un espacio espiritual, como dice Igón. La historia de este lugar y sus fundadores es la muestra viva del poder del amor.
Un actor. Un actor solo en escena. Un espacio vacío
Sus ojos color mar y sus manos expresivas habitan todo el escenario. La proyección de su cuerpo es sobrenatural: sus pasos, los tiempos, los movimientos suaves de un cisne. Se apodera de la naturaleza.
Sentado detrás de mí está el director, nada más y nada menos que el gran maestro Igón Lerchundi, el pionero junto con Roberto Escobar del Mimo en Argentina.
Primer acto: El funeral

La energía que corre en la sala hace de esta obra una experiencia para el público. La niñez de quien escuchó bombas, de quien tuvo hambre y frío, de quien bailó para no sufrir, de quien cantó para no marchitar. Todo en El jerarca es tan fuerte y poético al mismo tiempo; es otra realidad que nos invita a sumergirnos en otra dimensión.
La calidad del trabajo lumínico pinta la escena como un lienzo. Desde la cabina, la sensibilidad también tiene su lugar en la escena. La música es bella y nos transporta también, todo lo que se escucha está decididamente diseñado.
El cuidado de todos los detalles hace de esta obra de arte un mundito todo completo.
Segundo acto: El maqui
El recurso finamente utilizado de la proyección. El diálogo de ambas artes es reflejo de otra muestra de saber lo que se quiere expresar, cómo, por qué, hasta dónde. El juego de los encuadres y de las acciones físicas. El teatro puede ser filmado también, asistimos a una mezcla de lenguajes, un lugar increíble.
Tercer acto: La rutina de un jerarca

“La dinámica del recuerdo es más importante que el propio recuerdo” (Lecoq, El cuerpo poético, 1997).
Fino, elegante, bello en su horror; los golpes, la precisión del movimiento, la violencia ilustrada con tanta estética. Las líneas de movimiento generan una dinámica, una música en el cuerpo, la partitura está en cada mínimo detalle, en cada músculo. Y ante tanta técnica perfeccionista, la emoción desborda, el cuerpo está vivo, los sentimientos se adueñan. Una magnifica clase no sólo de teatro, sino de la vida.
En primera persona
Salí de la sala emocionada y angustiada. Aún conservo un pequeño dolor en el pecho. La función del arte es maravillosa. No ha pasado mucho tiempo de esta atrocidad. Cruzo la vereda, miro las antiguas calles de San Telmo, veo sus adoquines, ¿cuánta historia, no? Y, sin embargo, no hemos aprendido nada.
Miro hacia arriba, la humedad y la niebla cubren el cielo de Buenos Aires. La pregunta de la humanidad vuelve a tener otro nombre, pero es la misma pregunta que cava en lo profundo: ¿Dónde está Santiago Maldonado? ¿Dónde están todos aquellos que no están? ¿Por qué somos tan crueles? Por qué.
Cuándo: Viernes 21:00.
Dónde: Mimoteatro (Defensa 611 - CABA). Teléfono: (11) 4342-9411. WhatsApp: 11-6031-9349.
Cuánto: Entrada general, $200. Estudiantes y jubilados, $150.
Ficha técnico artística
Creación: Igón Lerchundi, Franco D'Aspi.
Actor: Franco D'Aspi.
Diseño sonoro: Mariano Abrate.
Realización de escenografía: Darío Tarasewicz.
Preparadora vocal: Mónica Puente.
Asesoramiento en danza vasca: Juan Martín Vicente, Iñaki Galardi de Lescano.
Máscara y accesorios de vestuario: Alfredo Iriarte, Gabriela Guastavino.
Diseño gráfico: Javier Choi, Federico D'Aspi.
Luces y sonido: Stefany Briones Leyton.
Dirección: Igón Lerchundi.